Blog de Literatura - Fomentando la Lectura
Mostrando entradas con la etiqueta José Hernández. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Hernández. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de diciembre de 2013

Martín Fierro - La vuelta de Martín Fierro - José Hernández - capítulos XXXI, XXXII y XXXIII - FINAL

Viene de Martín Fierro - La vuelta de Martín Fierro - José Hernández - capítulos XXIX y XXX 


XXXI

Y despues de estas palabras,
que ya la intencion revelan,
4525 procurando los presentes
que no se armára pendencia,
se pusieron de por medio
y la cosa quedó quieta.
Martin Fierro y los muchachos,
4530 evitando la contienda,
montaron y paso á paso,
como el que miedo no lleva,
a la costa de un arroyo
llegaron á echar pié á tierra.
4535 Desencillaron los pingos
y se sentaron en rueda,
refiriéndose entre sí
infinitas menudencias,
porque tiene muchos cuentos
4540 y muchos hijos la ausencia.
Allí pasaron la noche
a la luz de las estrellas,
porque ese es un cortínao
que lo halla uno donde quiera,
4545 y el gaucho sabe arreglarse
como ninguno se arregla.
El colchon son las caronas,
el lomillo es cabecera,
el coginillo es blandura,
4550 y con el poncho ó la gerga,
para salvar del rocío
se cubre hasta la cabeza.
Tiene su cuchillo al lado,
pues la precaucion es buena;
4555 freno y rebenque á la mano,
y teniendo el pingo cerca,
que pa asigurarlo bien
la argolla del lazo entierra
aunque el atar con el lazo
4560 dá del hombre mala idea,
se duerme ansi muy tranquilo
todita la noche entera;
y si es lejos del camino,
como manda la prudencia,
4565 mas siguro que en su rancho
uno ronca á pierna suelta,
pues en el suelo no hay chinches,
y es una cuja camera
que no ocasiona disputas
4570 y que naides se la niega.
Ademas de eso, una noche
la pasa uno como quiera,
y las va pasando todas
haciendo la mesma cuenta.
4575 Y luego los pajaritos,
al aclarar lo despiertan,
porque el sueño no lo agarra
a quien sin cenar se acuesta.
Ansi, pues, aquella noche
4580 jué para ellos una fiesta,
pues todo parece alegre
cuando el corazon se alegra.
No pudiendo vivir juntos
por su estado de pobreza,
4585 resolvieron separarse,
y que cada cual se juera
a preocurarse un refujio
que aliviára su miseria.
Y antes de desparramarse
4590 para empezar vida nueva,
en aquella soledá
Martin Fierro con prudencia,
a sus hijos y al de Cruz
les habló de esta manera:

XXXII

4595 Un padre que dá consejos
mas que Padre es un amigo;
ansi, como tal les digo
que vivan con precaucion:
naide sabe en qué rincon
4600 se oculta el que es su enemigo.

Yo nunca tuve otra escuela
que una vida desgraciada;
no estrañen si en la jugada
alguna vez me equivoco,
4605 pues debe saber muy poco
aquel que no aprendió nada.

Hay hombres que de su cencia
tienen la cabeza llena;
hay sabios de todas menas,
4610 mas digo, sin ser muy ducho:
es mejor que aprender mucho
el aprender cosas buenas.

No aprovechan los trabajos
si no han de enseñarnos nada;
4615 el hombre, de una mirada
todo ha de verlo al momento:
el primer conocimiento
es conocer cuando enfada.

Su esperanza no la cifren
4620 nunca en corazon alguno;
en el mayor infortunio
pongan su confianza en Dios;
de los hombres, sólo en uno,
con gran precaucion, en dos.

4625 Las faltas no tienen límites
como tienen los terrenos,
se encuentran en los mas buenos,
y es justo que les prevenga:
aquél que defetos tenga
4630 disimule los agenos.

Al que es amigo, jamas
lo dejen en la estacada;
pero no le pidan nada
ni lo aguarden todo de él:
4635 siempre el amigo mas fiel
es una conduta honrada.

Ni el miedo ni la codicia
es bueno que á uno lo asalten,
ansi, no se sobresalten
4640 por los bienes que perezcan;
al rico nunca le ofrezcan
y al pobre jamas le falten.

Bien lo pasa hasta entre Pampas
el que respeta á la gente;
4645 el hombre ha de ser prudente
para librarse de enojos;
cauteloso entre los flojos,
moderado entre valientes.

El trabajar es la ley,
4650 porque es preciso alquirir;
no se espongan á sufrir
una triste situacion:
sangra mucho el corazon
del que tiene que pedir.

4655 Debe trabajar el hombre
para ganarse su pan;
pues la miseria en su afan
de perseguir de mil modos,
llama en la puerta de todos
4660 y entra en la del haragan.

A ningun hombre amenacen
porque naides se acobarda;
poco en conocerlo tarda
quien amenaza imprudente,
4665 que hay un peligro presente
y otro peligro se aguarda.

Para vencer un peligro,
salvar de cualquier abismo,
por esperencia lo afirmo:
4670 mas que el sable y que la lanza
suele servir la confianza
que el hombre tiene en si mismo.

Nace el hombre con la astucia
que ha de servirle de guia;
4675 sin ella sucumbiria,
pero, sigun mi esperencia,
se vuelve en unos prudencia
y en los otros picardia.

Aprovecha la ocasion
4680 el hombre que es diligente;
y tenganló bien presente
si al compararla no yerro:
la ocasion es como el fierro,
se ha de machacar caliente.

4685 Muchas cosas pierde el hombre
que á veces las vuelve á hallar;
pero les debo enseñar,
y es bueno que lo recuerden:
si la vergüenza se pierde
4690 jamas se vuelve á encontrar.

Los hermanos sean unidos,
porque esa es la ley primera;
tengan union verdadera
en cualquier tiempo que sea,
4695 porque si entre ellos pelean
los devoran los de ajuera.

Respeten á los ancianos
el burlarlos no es hazaña;
si andan entre gente estraña
4700 deben ser muy precabidos,
pues por igual es tenido
quien con malos se acompaña.

La cigüeña, cuando es vieja
pierde la vista, y procuran
4705 cuidarla en su edá madura
todas sus hijas pequeñas:
apriendan de las cigüeñas
este ejemplo de ternura.

Si les hacen una ofensa,
4710 aunque la echen en olvido,
vivan siempre prevenidos;
pues ciertamente sucede
que hablará muy mal de ustedes
aquel que los ha ofendido.

4715 El que obedeciendo vive
nunca tiene suerte blanda;
mas con su soberbia agranda
el rigor en que padece:
obedezca el que obedece
4720 y será bueno el que manda.

Procuren de no perder
ni el tiempo ni la vergüenza;
como todo hombre que piensa
procedan siempre con juicio,
4725 y sepan que ningun vicio
acaba donde comienza.

Ave de pico encorvado
le tiene al robo aficion;
pero el hombre de razon
4730 no roba jamas un cobre,
pues no es vergüenza ser pobre
y es vergüenza ser ladron.

El hombre no mate al hombre
ni pelee por fantasia;
4735 tiene en la desgracia mia
un espejo en qué mirarse:
saber el hombre guardarse
es la gran sabiduria.

La sangre que se redama
4740 no se olvida hasta la muerte;
la impresion es de tal suerte,
que á mi pesar, no lo niego,
cai como gotas de fuego
en la alma del que la vierte.

4745 Es siempre, en toda ocasion,
el trago el pior enemigo;
con cariño se los digo,
reacuerdenló con cuidado;
aquel que ofiende embriagado
4750 merece doble castigo.

Si se arma algun revolutis
siempre han de ser los primeros;
no se muestren altaneros
aunque la razon les sobre:
4755 en la barba de los pobres
aprienden pa ser barberos.

Si entregan su corazon
a alguna muger querida,
no le hagan una partida
4760 que la ofienda á la muger:
siempre los ha de perder
una muger ofendida.

Procuren, si son cantores,
el cantar con sentimiento,
4765 no tiemplen el estrumento
por solo el gusto de hablar,
y acostumbrense á cantar
en cosas de jundamento.

Y les doy estos consejos,
4770 que me ha costado alquirirlos,
porque deseo dirijirlos;
pero no alcanza mi cencia
hasta darles la prudencia
que precisan pa seguirlos.

4775 Estas cosas y otras muchas,
medité en mis soledades;
sepan que no hay falsedades
ni error en estos consejos:
es de la boca del viejo
4780 de ande salen las verdades.

XXXIII

Despues, á los cuatro vientos
los cuatro se dirijieron;
una promesa se hicieron
que todos debian cumplir;
4785 mas no la puedo decir,
pues secreto prometieron.

Les alvierto solamente,
y esto á ninguno le asombre,
pues muchas veces el hombre
4790 tiene que hacer de ese modo:
convinieron entre todos
en mudar allí de nombre.

Sin ninguna intencion mala
lo hicieron, no tengo duda;
4795 pero es la verdá desnuda,
siempre suele suceder:
aquel que su nombre muda
tiene culpas que esconder.

Y ya dejo el estrumento
4800 conque he divertido á ustedes;
todos conocerlo pueden
que tuve costancia suma:
éste es un boton de pluma
que no hay quien lo desenriede.

4805 Con mi deber he cumplido
y ya he salido del paso;
pero diré, por si acaso,
pa que me entiendan los criollos:
todavía me quedan rollos
4810 por si se ofrece dar lazo.

Y con esto me despido
sin espresar hasta cuando;
siempre corta por lo blando
el que busca lo siguro;
4815 mas yo corto por lo duro,
y ansi he de seguir cortando.

Vive el águila en su nido,
el tigre vive en la selva,
el zorro en la cueva agena,
4820 y, en su destino incostante,
solo el gaucho vive errante
donde la suerte lo lleva.

Es el pobre en su horfandá
de la fortuna el desecho,
porque naides toma á pecho
el defender á su raza;
debe el gaucho tener casa,
Escuela, Iglesia y derechos.

Y han de concluir algun dia
4830 estos enriedos malditos;
la obra no la facilito
porque aumentan el fandango
los que están como el chimango,
sobre el cuero y dando gritos.

4835 Mas Dios ha de permitir
que esto llegue á mejorar,
pero se ha de recordar
para hacer bien el trabajo,
que el fuego, pa calentar,
4840 debe ir siempre por abajo.

En su ley está el de arriba
si hace lo que le aproveche:
de sus favores sospeche
hasta el mesmo que lo nombra:
4845 siempre es dañosa la sombra
del árbol que tiene leche.

Al pobre al menor descuido
lo levantan de un sogazo;
pero yo compriendo el caso
4850 y esta consecuencia saco:
el gaucho es el cuero flaco,
da los tientos para el lazo.

Y en lo que esplica mi lengua
todos deben tener fé;
4855 ansi, pues, entiéndanme,
con codicias no me mancho:
no se ha de llover el rancho
en donde éste libro, esté.

Permítanme descansar,
4860 ¡pues he trabajado tanto!
En este punto me planto
y á continuar me resisto;
éstos son treinta y tres cantos,
que es la mesma edá de Cristo.

4865 Y guarden estas palabras
que les digo al terminar:
en mi obra he de continuar
hasta dárselas concluida,
si el ingenio ó si la vida
4870 no me llegan á faltar.

Y si la vida me falta,
tenganló todos por cierto;
que el gaucho, hasta en el desierto,
sentirá en tal ocasion
4875 tristeza en el corazon
al saber que yo estoy muerto.

Pues son mis dichas desdichas
las de todos mis hermanos;
ellos guardarán ufanos
4880 en su corazon mi historia;
me tendrán en su memoria
para siempre mis paisanos.

Es la memoria un gran don,
calidá muy meritoria;
4885 y aquellos que en esta historia
sospechen que les doy palo,
sepan que olvidar lo malo
tambien es tener memoria.

Mas naides se crea ofendido,
pues á ninguno incomodo;
y si canto de este modo
por encontrarlo oportuno,
NO ES PARA MAL DE NINGUNO
SINÓ PARA BIEN DE TODOS.

FIN






miércoles, 18 de diciembre de 2013

Martín Fierro - La vuelta de Martín Fierro - José Hernández - capítulos XXIX y XXX

Viene de Martín Fierro - La vuelta de Martín Fierro - José Hernández - capítulos XXVI, XXVII y XXVIII




XXIX

Esto contó Picardia
y despues guardó silencio,
mientras todos celebraban
3890 con placer aquel encuentro.
Mas una casualidá,
como que nunca anda lejos,
entre tanta gente blanca
llevó tambien á un moreno,
3895 presumido de cantor
y que se tenia por bueno.
Y como quien no hace nada,
o se descuida de intento,
pues siempre es muy conocido
3900 todo aquel que busca pleito,
se sentó con toda calma,
echó mano al estrumento
y ya le pegó un rajido;
era fantástico el negro,
3905 y para no dejar dudas
medio se compuso el pecho.
Todo el mundo conoció
la intencion de aquel moreno:
era claro el desafio
3910 dirijido á Martin Fierro,
hecho con toda arrogancia,
de un modo muy altanero.
Tomó Fierro la guitarra,
pues siempre se halla dispuesto,
3915 y ansi cantaron los dos
en medio de un gran silencio:


XXX

MARTIN FIERRO

Mientras suene el encordao,
mientras encuentre el compas,
yo no he de quedarme atrás
3920 sin defender la parada;
y he jurado que jamas
me la han de llevar robada.

Atiendan, pues, los oyentes
y cayensé los mirones;
3925 a todos pido perdones,
pues á la vista resalta
que no está libre de falta
quien no está de tentaciones.

A un cantor lo llaman bueno,
3930 cuando es mejor que los piores;
y sin ser de los mejores,
encontrándose dos juntos,
es deber de los cantores
el cantar de contra-punto.

3935 El hombre debe mostrarse
cuando la ocasion le llegue;
hace mal el que se niegue
dende que lo sabe hacer,
y muchos suelen tener
3940 v anagloria en que los rueguen.

Cuando mozo fui cantor,
es una cosa muy dicha
mas la suerte se encapricha
y me persigue costante:
3945 de ese tiempo en adelante
canté mis propias desdichas.

Y aquellos años dichosos
trataré de recordar;
veré si puedo olvidar
3950 tan desgraciada mudanza,
y quien se tenga confianza,
tiemple1 y vamos á cantar.

Tiemple y cantaremos juntos,
trasnochadas no acobardan;
3955 los concurrentes aguardan,
y porque el tiempo no pierdan,
haremos gemir las cuerdas
hasta que las velas no ardan.

Y el cantor que se presiente,
3960 que tenga ó nó quien lo ampare,
no espere que yo dispare
aunque su saber sea mucho;
vamos en el mesmo pucho
a prenderle hasta que aclare.

3965 Y seguiremos si gusta
hasta que se vaya el dia;
era la costumbre mía
cantar las noches enteras:
había entonces, donde quiera,
3970 cantores de fantasía.

Y si alguno no se atreve
a seguir la caravana,
o sí cantando no gana,
se lo digo sin lisonja:
3975 haga sonar una esponja
o ponga cuerdas de lana.


EL MORENO

Yo no soy señores mios,
sinó un pobre guitarrero;
pero doy gracias al cielo
3980 porque puedo, en la ocasion,
toparme con un cantor
que esperimente á este negro.

Yo tambien tengo algo blanco,
pues tengo blancos los dientes;
3985 sé vivir entre las gentes
sin que me tengan en menos:
quien anda en pagos ajenos
debe ser manso y prudente.

Mí madre tuvo diez hijos,
3990 los nueve muy regulares;
tal vez por eso me ampare
la Providencia divina:
en los güevos de gallina
el décimo es el mas grande.

3995 El negro es muy amoroso,
aunque de esto no hace gala;
nada á su cariño iguala
ni á su tierna voluntá;
es lo mesmo que el macá:
4000 cria los hijos bajo el ála.

Pero yo he vivido libre
y sin depender de naides;
siempre he cruzado á los aires
como el pájaro sin nido;
4005 cuanto sé lo he aprendido
porque me lo enseñó un flaire.

Y sé como cualquier otro
el porqué retumba el trueno,
porqué son las estaciones
4010 del verano y del invierno;
sé tambien de donde salen
las aguas que cain del Cielo.

Yo sé lo que hay en la tierra
en llegando al mesmo centro;
4015 en donde se encuentra el oro,
en donde se encuentra el fierro,
y en dónde viven bramando
los volcanes que echan juego.

Yo sé del fondo del mar
4020 donde los pejes nacieron;
yo sé porque crece el árbol,
y porqué silvan los vientos;
cosas que moran los blancos
las sabe este pobre negro.

4025 Yo tiro cuando me tiran,
cuando me aflojan, aflojo;
no se ha de morir de antojo
quien me convide á cantar:
para conocer á un cojo
4030 lo mejor es verlo andar.

Y si una falta cometo
en venir á esta riunion
echándola de cantor,
pido perdon en voz alta,
4035 pues nunca se halla una falta
que no esista otra mayor.

De lo que un cantor esplica
no falta que aprovechar,
y se le debe escuchar
4040 aunque sea negro el que cante:
apriende el que es inorante,
y el que es sábio, apriende mas.

Bajo la frente mas negra
hay pensamiento y hay vida;
4045 la gente escuche tranquila,
no me haga ningun reproche:
tambien es negra la noche
y tiene estrellas que brillan.

Estoy, pues, á su mandao,
4050 empiece á echarme la sonda
si gusta que le responda,
aunque con lenguaje tosco:
en leturas no conozco
la jota por ser redonda.

MARTIN FIERRO

4055 Ah! negro, si sos tan sábio
no tengás ningun recelo:
pero has tragao el anzuelo
y, al compas del estrumento,
has de decirme al momento
4060 cual es el canto del cielo.

EL MORENO

Cuentan que de mi color
Dios hizo al hombre primero;
mas los blancos altaneros,
los mesmos que lo convidan,
4065 hasta de nombrarlo olvidan
y solo lo llaman negro.

Pinta el blanco negro al diablo,
y el negro, blanco lo pinta;
blanca la cara ó retinta,
4070 no habla en contra ni á favor:
de los hombres el Criador
no hizo dos clases distintas.

Y despues de esta alvertencia
que al presente viene á pelo,
4075 veré, señores, si puedo,
sigun mi escaso saber,
con claridá responder
cual es el canto del cielo.

Los cielos lloran y cantan
4080 hasta en el mayor silencio;
lloran al cair el rocío,
cantan al silvar los vientos,
lloran cuando cain las aguas,
cantan cuando brama el trueno.

MARTIN FIERRO

4085 Dios hizo al blanco y al negro
sin declarar los mejores;
les mandó iguales dolores
bajo de una mesma cruz;
mas tambien hizo la luz
4090 pa distinguir los colores.

Ansi ninguno se agravie;
no se trata de ofender;
a todo se ha de poner
el nombre con que se llama,
4095 y á naides le quita fama
lo que recibió al nacer.

Y ansi me gusta un cantor
que no se turba ni yerra;
y sí en tu saber se encierra
4100 el de los sábios projundos,
decime cual en el mundo
es el canto de la tierra.

EL MORENO

Es pobre mi pensamiento,
es escasa mi razon;
4105 mas pa dar contestación
mi inorancia no me arredra;
tambien dá chispas
la piedra si la golpea el eslabon.

Y le daré una respuesta
4110 sigun mis pocos alcances:
forman un canto en la tierra
el dolor de tanta madre,
el gemir de los que mueren
y el llorar de los que nacen.

MARTIN FIERRO

4115 Moreno, alvierto que trais
bien dispuesta la garganta
sos varon, y no me espanta
verte hacer esos primores
en los pájaros cantores
4120 solo el macho es el que canta.

Y ya que al mundo vinistes
con el sino de cantar,
no te vayas á turbar,
no te agrándes ni te achíques:
4125 es preciso que me espliques
cual es el canto del mar.

EL MORENO

A los pájaros cantores
ninguno imitar pretiende;
de un don que de otro depende
4130 naides se debe alabar,
pues la urraca apriende hablar
pero solo la hembra apriende.

Y ayúdame ingenio mio
para ganar esta apuesta;
4135 mucho el contestar me cuesta
pero debo contestar:
voy á decirle en respuesta
cual es el canto del mar.

Cuando la tormenta brama,
4140 el mar que todo lo encierra
canta de un modo que aterra,
como si el mundo temblara;
parece que se quejára
de que lo estreche la tierra.

MARTIN FIERRO

4145 Toda tu sabiduría
has de mostrar esta vez;
ganarás solo que estés
en vaca con algun santo:
la noche tiene su canto,
4150 y me has de decir cual es.

EL MORENO

No galope, que hay augeros,
le dijo á un guapo un prudente;
le contesto humildemente:
la noche por canto tiene
4155 esos ruidos que uno siente
sin saber de donde vienen.

Son los secretos misterios
que las tinieblas esconden;
son los écos que responden
4160 a la voz del que dá un grito,
como un lamento infinito
que viene no sé de donde.

A las sombras solo el Sol
las penetra y las impone;
4165 en distintas direciones
se oyen rumores inciertos:
son almas de los que han muerto
que nos piden oraciones.

MARTIN FIERRO

Moreno, por tus respuestas
4170 ya te aplico el cartabón,
pues tenés desposición
y sos estruido de yapa;
ni las sombras se te escapan
para dar esplicación.

4175 Pero cumple su deber
el leal diciendo lo cierto,
y por lo tanto te alvierto
que hemos de cantar los dos,
dejando en la paz de Dios
4180 las almas de los que han muerto.

Y el consejo del prudente
no hace falta en la partida;
siempre ha de ser comedida
la palabra de un cantor:
4185 y aura quiero que me digas
de dónde nace el amor.

EL MORENO

A pregunta tan escura
trataré de responder,
aunque es mucho pretender
4190 de un pobre negro de Estancia;
mas conocer su inorancia
es principio del saber.

Ama el pájaro en los aires
que cruza por donde quiera,
4195 y si al fin de su carrera
se asienta en alguna rama,
con su alegre canto llama
a su amante compañera.

La fiera ama en su guarida
4200 de la que es rey y señor;
alli lanza con furor
esos bramidos que espantan,
porque las fieras no cantan:
las fieras braman de amor.

Ama en el fondo del mar
el pez de lindo color;
ama el hombre con ardor,
ama todo cuanto vive;
de Dios vida se recibe,
4210 y donde hay vida, hay amor.

MARTÍN FIERRO

Me gusta, negro ladino,
lo que acabás de esplicar;
ya te empiezo á respetar,
aunque al principio me rey,
4215 y te quiero preguntar
lo que entendés por la ley.

EL MORENO

Hay muchas dotorerías
que yo no puedo alcanzar;
dende que aprendí á morar
4220 de ningun saber me asombro;
mas no ha de llevarme al hombro
quien me convide á cantar.

Yo no soy cantor ladino
y mi habilidá es muy poca;
4225 mas cuando cantar me toca
me defiendo en el combate,
porque soy como los mates:
sirvo si me abren la boca.

Dende que elige á su gusto,
4230 lo mas espinoso elige;
pero esto poco me aflige,
y le contesto á mi modo:
la ley se hace para todos,
mas solo al pobre le rige.

4235 La ley es tela de araña,
en mi inorancia lo esplico:
no la tema el hombre rico,
nunca la tema el que mande,
pues la ruempe el vicho grande
4240 y solo enrieda á los chicos.

Es la ley como la lluvia:
nunca puede ser pareja;
el que la aguanta se queja,
pero el asunto es sencillo,
4245 la ley es como el cuchillo:
no ofende á quien lo maneja.

Le suelen llamar espada,
y el nombre le viene bien;
los que la gobiernan ven
4250 a donde han de dar el tajo:
le cai al que se halla abajo
y corta sin ver á quien.

Hay muchos que son dotores,
y de su cencia no dudo;
4255 mas yo soy un negro rudo,
y aunque de esto poco entiendo,
estoy diariamente viendo
que aplican la del embudo.

MARTIN FIERRO

Moreno, vuelvo á decirte:
4260 ya conozco tu medida;
has aprovechao la vida
y me alegro de este encuentro;
ya veo que tenes adentro
capital pa ésta partida.

4265 Y áura te voy á decir,
porque en mi deber está,
y hace honor á la verdá
quien á la verdá se duebla,
que sos por juera tinieblas
4270 y por dentro claridá.

No ha de decirse jamas
que abusé de tu pacencia;
y en justa correspondencia,
si algo queres preguntar,
4275 podes al punto empezar,
pues ya tenes mi licencia.

EL MORENO

No te trábes lengua mia,
no te vayas á turbar;
nadie acierta antes de errar
4280 y, aunque la fama se juega,
el que por gusto navega
no debe temerle al mar.

Voy á hacerle mis preguntas,
ya que á tanto me convida;
4285 y vencerá en la partida
si una esplicacion me dá
sobre el tiempo y la medida,
el peso y la cantidá.

Suya será la vitoria
4290 si es que sabe contestar;
se lo debo declarar
con claridá, no se asombre,
pues hasta aura ningun hombre,
me lo ha sabido esplicar.

4295 Quiero saber y lo inoro,
pues en mis libros no está,
y su respuesta vendrá
a servirrne de gobierno;
para que fin el Eterno
4300 ha criado la cantidá.

MARTIN FIERRO

Moreno te dejás cair
como carancho en su nido;
ya veo que sos prevenido,
mas tambien estoy dispuesto;
4305 veremos si te contesto
y si te das por vencido.

Uno es el sol, uno el mundo,
sola y única es la luna;
ansi, han de saber que Dios
4310 no crió cantidá ninguna.
El ser de todos los seres
solo formó la unidá;
lo demas lo ha criado el hombre
despues que aprendió á contar.

EL MORENO

4315 Veremos si á otra pregunta
dá una respuesta cumplida:
el ser que ha criado la vida
lo ha de tener en su archivo,
mas yo inoro que motivo
4320 tuvo al formar la medida.

MARTIN FIERRO

Escuchá con atencion
yo que en mi inorancia arguyo:
la medida la inventó
el hombre para bien suyo.
4325 Y la razon no te asombre,
pues es fácil presumir:
Dios no tenia que medir
sinó la vida del hombre.

EL MORENO

Si no falla su saber
4330 por vencedor lo confieso;
debe aprender todo eso
quien á cantar se dedique;
y aura quiero que me esplique
lo que sinifica el peso.

MARTIN FIERRO

4335 Dios guarda entre sus secretos
el secreto que eso encierra,
y mandó que todo peso
cayera siempre á la tierra;
y sigun compriendo yo,
4340 dende que hay bienes y males,
fué el peso para pesar
las culpas de los mortales.

EL MORENO

Si responde á esta pregunta
tengasé por vencedor;
4345 doy la derecha al mejor;
y respondame al momento:
cuándo formó Dios el tiempo
y porque lo dividió.

MARTIN FIERRO

Moreno, voy á decir
4350 algun mi saber alcanza:
el tiempo solo es tardanza
de lo que está por venir;
no tuvo nunca principio
ni jamas acabará,

4355 Porque el tiempo es una rueda,
y rueda es eternidá;
y si el hombre lo divide
solo lo hace, en mi sentir,
por saber lo que ha vívido
4360 o le resta que vivir.

Ya te he dado mis respuestas,
mas no gana quien despunta:
si tenés otra pregunta
o de algo te has olvidao,
4365 siempre estoy á tu mandao
para sacarte de dudas.

No procedo por soberbia
ni tampoco por jatancia,
mas no ha de faltar costancia
4370 cuando es preciso luchar;
y te convido á cantar
sobre cosas de la Estancia.

Ansi prepará, moreno,
cuanto tu saber encierre;
4375 y sin que tu lengua yerre,
me has de decir lo que empriende
el que del tiempo depende,
en los meses que train erre.

EL MORENO

De la inorancia de naides
4380 ninguno debe abusar;
y aunque me puede doblar
todo el que tenga mas arte,
no voy á ninguna parte
a dejarme machetiar.

4385 He reclarao que en leturas
soy redondo como jota;
no avergüence mi redota,
pues con claridá le digo:
no me gusta que conmigo
4390 naide juegue á la pelota.

Es buena ley que el mas lerdo
debe perder la carrera;
ansi le pasa á cualquiera,
cuando en competencia se halla
4395 un cantor de media talla
con otro de talla entera.

No han visto en medio del campo
al hombre que anda perdido,
dando güeltas aflijido
4400 sin saber donde rumbiar
Ansi le suele pasar
a un pobre cantor vencido.

Tambien los árboles crugen
si el ventarron los azota;
4405 y sí aquí mi queja brota
con amargura, consiste
en que es muy larga y muy triste
la noche de la redota.

Y dende hoy en adelante,
4410 pongo de testigo al cielo
para seguir sin recelo
que, sí mí pecho se inflama,
no cantaré por la fama
sinó por buscar consuelo.

4415 Vive ya desesperado
quien no tiene que esperar;
a lo que no ha de durar
ningún cariño se cobre:
alegrias en un pobre
4420 son anuncios de un pesar.

Y este triste desengaño
me durará mientras viva;
aunque un consuelo reciba
jamas he de alzar el vuelo:
4425 quien no nace para el cielo
de valde es que mire arriba.

Y suplico á cuantos me oigan
que me permitan decir
que al decidirme á venir
4430 no sólo jué por cantar,
sinó porque tengo á mas
otro deber que cumplir.

Ya saben que de mi madre
fueron diez los que nacieron;
4435 mas ya no esiste el primero
y mas querido de todos:
murió, por injustos modos,
a manos de un pendenciero.

Los nueve hermanos restantes
4440 como güerfanos quedamos;
dende entonces lo lloramos
sin consuelo, creanmeló,
y al hombre que lo mató
nunca jamas lo encontramos.

4445 Y queden en paz los güesos
de aquel hermano querido;
a moverlos no he venido,
mas, si el caso se presienta,
espero en Dios que esta cuenta
4450 se arregle como es debido.

Y si otra ocasion payamos
para que esto se complete,
por mucho que lo respete
cantaremos, si le gusta,
4455 sobre las muertes injustas
que algunos hombres cometen.

Y aquí, pues, señores mios,
diré, como en despedida,
que todavía andan con vida,
4460 los hermanos del dijunto,
que recuerdan este asunto
y aquella muerte no olvidan.

Y es misterio tan projundo
lo que está por suceder,
4465 que no me debo meter
a echarla aquí de adivino:
lo que decida el destino
despues lo habrán de saber.

MARTIN FIERRO

Al fin cerrastes el pico
4470 despues de tanto charlar;
ya empezaba á maliciar,
al verte tan entonao,
que traias un embuchao
y no lo querias largar.

4475 Y ya que nos conocemos,
basta de conversacion;
para encontrar la ocasion
no tienen que darse priesa:
ya conozco yo que empiesa
4480 otra clase de junción.

Yo no se lo que vendrá,
tampoco soy adivino;
pero firme en mi camino
hasta el fin he de seguir:
4485 todos tienen que cumplir
con la ley de su destino.

Primero fué la frontera
por persecucion de un Juez,
los indios fueron despues,
4490 y, para nuevos estrenos,
aura son estos morenos
pa alivio de mi vejez.

La madre echó diez al mundo,
lo que cualquiera no hace;
4495 y tal vez de los diez pase
con iguales condiciones:
la mulita pare nones,
todos de la mesma clase.

A hombre de humilde color
4500 nunca sé facilitar;
cuando se llega á enojar
suele ser de mala entraña;
se vuelve como la araña,
siempre dispuesta á picar.

4505 Yo he conocido á toditos
los negros mas peliadores;
habia algunos superiores
de cuerpo y de vista... ¡ayjuna!
si vivo, les daré una...
4510 historia de las mejores.

Mas cada uno ha de tirar
en el yugo en que se vea;
yo ya no busco peleas,
las contiendas no me gustan;
4515 pero ni sombras me asustan
ni bultos que se menean.

La creia ya desollada,
mas todavía falta el rabo,
y por lo visto no acabo
4520 de salir de esta jarana;
pues esto es lo que se llama

lunes, 16 de diciembre de 2013

Martín Fierro - La vuelta de Martín Fierro - José Hernández - capítulos XXVI, XXVII y XXVIII

Viene de  Martín Fierro - La vuelta de Martín Fierro - José Hernández - capítulos XXIII, XXIV y XXV





XXVI

Cuando me llegó mi turno
dige entre mi: “¡ya me toca!”
3525 y aunque mi falta era poca,
no sé porque me asustaba;
les asiguro que estaba
con el Jesus en la boca.

Me dijo que yo era un vago,
3530 un jugador, un perdido;
que dende que fi al partido
andaba de picaflor;
que habia de ser un bandido
como mi antesucesor.

3535 Puede que uno tenga un vicio,
y que de él no se reforme;
mas naides está conforme
con recibir ese trato:
yo conocí que era el ñato
3540 quien le habia dao los informes.

Me dentró curiosidá,
al ver que de esa manera
tan siguro me dijiera
que fue mi padre un bandido;
3545 luego lo habia conocido,
y yo inoraba quien era.

Me empeñé en aviriguarlo,
promesas hice á Jesus:
tube, por fin, una luz,
3550 y supe con alegria
que era el autor de mis dias
el guapo sargento Cruz.

Yo conocia bien su historia
y la tenia muy presente,
3555 sabia que Cruz bravamente,
yendo con una partida,
habia jugado la vida
por defender á un valiente.

Y hoy ruego á mi Dios piadoso
3560 que lo mantenga en su gloria;
se ha de conservar su historia
en el corazon del hijo:
el al morir me bendijo,
yo bendigo su memoria.

3565 Yo juré tener enmienda
y lo consegui deveras;
puedo decir ande quiera
que si faltas he tenido
de todas me he corregido
3570 dende que supe quien era.

El que sabe ser buen hijo
a los suyos se parece;
y aquel que á su lado crece
y á su padre no hace honor,
3575 como castigo merece
de la desdicha el rigor.

Con un empeño costante
mis faltas supe enmendar;
todo conseguí olvidar,
3580 pero, por desgracia mia,
el nombre de Picardia
no me lo pude quitar.

Aquel que tiene buen nombre
muchos dijustos ahorra;
3585 y entre tanta mazamorra
no olviden esta alvertencia:
aprendí por esperencia
que el mal nombre no se borra.

XXVII

He servido en la frontera,
3590 en un cuerpo de milicias;
no por razon de justicia,
como sirve cualesquiera.
La bolilla me tocó
de ir á pasar malos ratos
3595 por la facultá del ñato,
que tanto me persiguió.
Y sufrí en aquel infierno
esa dura penitencia,
por una malaquerencia
3600 de un oficial subalterno.
No repetiré las quejas
de lo que se sufre allá;
son cosas muy dichas yá
y hasta olvidadas de viejas.
3605 Siempre el mesmo trabajar,
siempre el mesmo sacrificio,
es siempre el mesmo servicio,
y el mesmo nunca pagar.
Siempre cubiertos de harapos,
3610 siempre desnudos y pobres;
nunca le pagan un cobre
ni le dan jamas un trapo.
Sin sueldo y sin uniforme
lo pasa uno aunque sucumba;
3615 conformesé con la tumba
y si nó... no se conforme.
Pues si uste se ensoberbece
o no anda muy voluntario,
le aplican un novenario
3620 de estacas... que lo enloquecen.
Andan como pordioseros,
sin que un peso los alumbre,
porque han tomao la costumbre
de deberle años enteros.
3625 Siempre hablan de lo que cuesta,
que alla se gasta un platal;
pues yo no he visto ni un rial
en lo que duró la fiesta.
Es servicio estrordinario
3630 bajo el fusil y la vara,
sin que sepamos que cara
le ha dao Dios al comisario.
Pues si vá á hacer la revista,
se vuelve como una bala,
3635 es lo mesmo que luz mala
para perderse de vista.
Y de yapa cuando va,
todo parece estudiao:
va con meses atrasaos
3640 de gente que ya no está.
Pues ni adrede que lo hagan
podrán hacerlo mejor:
cuando cai, cai con la paga
del contingente anterior.
3645 Porque son como sentencia
para buscar al ausente,
y el pobre que está presente
que perezca en la endigencia.
Hasta que tanto aguantar
3650 el rigor con que lo tratan,
o se resierta, ó lo matan,
o lo largan sin pagar.
De ese modo es el pastel,
porque el gaucho... ya es un hecho,
3655 no tiene ningun derecho,
ni naides vuelve por él.
¡La gente vive marchita!
si viera, cuando echan tropa,
les vuela á todos la ropa
3660 que parecen banderitas.
De todos modos lo cargan
y al cabo de tanto andar,
cuando lo largan, lo largan
como pa echarse á la mar.
3665 Si alguna prenda le han dao,
se la vuelven á quitar:
poncho, caballo, recao,
todo tiene que dejar.
Y esos pobres infelices,
3670 al volver á su destino,
salen como unos Longinos
sin tener con que cubrirse.
A mí me daban congojas
el mirarlos de ese modo,
3675 pues el mas aviao de todos
es un perejil sin hojas.
Aura poco ha sucedido,
con un invierno tan crudo,
largarlos á pié y desnudos
3680 pa volver á su partido.
Y tan duro es lo que pasa,
que en aquella situación
les niegan un mancarron
para volver á su casa.
3685 ¡Lo tratan como á un infiel!
completan su sacrificio
no dandolé ni un papel
que acredite su servicio.
Y tiene que regresar
3690 mas pobre de lo que jué,
por supuesto á la mercé
del que lo quiere agarrar.
Y no avirigüe despues
de los bienes que dejó:
3695 de hambre, su muger vendió
por dos lo que vale diez.
Y como están convenidos
a jugarle manganeta,
a reclamar no se meta
3700 porque ese es tiempo perdido.
Y luego, si á alguna Estancia
a pedir carne se arrima,
al punto le cain encima
con la ley de la vagancia.
3705 Y ya es tiempo, pienso yó,
de no dar mas contingente;
si el Gobierno quiere gente,
que la pague y se acabó.
Y saco ansi en conclusion,
3710 en medio de mi inorancia,
que aquí el nacer en Estancia
es como una maldicion.
Y digo, aunque no me cuadre
decir lo que naides dijo:
3715 la Provincia es una madre
que no defiende á sus hijos.
Mueren en alguna loma
en defensa de la ley,
o andan lo mesmo que el güey,
3720 arando pa que otros coman.
Y he de decir ansi mismo,
porque de adentro me brota,
que no tiene patriotismo
quien no cuída al compatriota.


XXVIII

3725 Se me va por donde quiera
esta lengua del demonio:
voy á darles testimonio
de lo que vi en la frontera.
Yo sé que el único modo
3730 a fin de pasarlo bien,
es decir á todo amen
y jugarle risa á todo.
El que no tiene colchon
en cualquier parte se tiende;
3735 el gato busca el jogón
y ese es mozo que lo entiende.
De aqui comprender se debe,
aunque yo hable de este modo,
que uno busca su acomodo
3740 siempre lo mejor que puede.
Lo pasaba como todos
este pobre penitente,
pero salí de asistente
y mejoré en cierto modo.
3745 Pues aunque esas privaciones
causen desesperacion,
siempre es mejor el jogón
de aquel que carga galones.
De entonces en adelante
3750 algo logré mejorar,
pues supe hacerme lugar
al lado del Ayudante.
229
El se daba muchos aires;
pasaba siempre leyendo;
3755 decian que estaba aprendiendo
pa recebirse de flaile.
Aunque lo pifiaban tanto,
jamas lo ví disgustao;
tenía los ojos paraos
3760 como los ojos de un Santo.
Muy delicao, dormia en cuja
y no sé por qué seria,
la gente lo aborrecia
y le llamaban La Bruja.
3765 Jamas hizo otro servicio
ni tubo mas comisiones,
que recebir las raciones
de víveres y de vicios.
Yo me pasé á su jogón
3770 al punto que me sacó,
y yá con él me llevó
a cumplir su comisión.
Estos diablos de milicos
de todo sacan partido:
3775 cuando nos vian riunidos
se limpiaban los hocicos.
Y decian en los jogones
como por chocarrería:
“con la Bruja y Picardia
3780 “van á andar bien las raciones”.
A mi no me jué tan mal,
pues mi oficial se arreglaba;
les diré lo que pasaba
sobre este particular.
3785 Decia que estaba de acuerdo
La Bruja y el provedor,
y que recebía lo pior...
puede ser, pues no era lerdo.
Que á mas en la cantidá
3790 pegaba otro dentellón,
y que por cada racion
le entregaban la mitá.
Y que esto lo hacia del modo
como lo hace un hombre vivo:
3795 firmando luego el recibo
ya se sabe, por el todo.
Pero esas murmuraciones
no faltan en campamento;
dejenme seguir mi cuento,
3800 o historia de las raciones.
La Bruja las recebia,
como se ha dicho, á su modo;
las cargabamos, y todo
se entriega en la mayoría.
3805 Sacan allí en abundancia
lo que les toca sacar,
y es justo que han de dejar
otro tanto de ganancia.
Van luego á la compañia,
3810 las recibe el comendante,
el que de un modo abundante
sacaba cuanto queria.
Ansi la cosa liviana,
vá mermada por su puesto;
3815 luego se le entrega el resto
al oficial de semana.
Araña, quien te arañó?
Otra araña como yó...
Este le pasa al sargento
3820 aquello tan reducido,
y como hombre prevenido
saca siempre con aumento.
Esta relacion no acabo
si otra menudencia ensarto;
3825 el sargento llama al cabo
para encargarle el reparto.
El tambien saca primero
y no sé sabe turbar:
naides le va á aviriguar
3830 si ha sacado mas ó menos.
Y sufren tanto bocao
y hacen tantas estaciones,
que ya casi no hay raciones
cuando llegan al soldado.
3835 ¡Todo es como pan bendito!
y sucede, de ordinario,
tener que juntarse varios
para hacer un pucherito.
Dicen que las cosas van
3840 con arreglo á la ordenanza;
puede ser! pero no alcanzan,
tan poquito es lo que dan!
Algunas veces, yo pienso,
y es muy justo que lo diga,
3845 solo llegaban las migas
que habian quedao en los lienzos.
Y esplican aquel infierno,
en que uno esta medio loco,
diciendo que dán tan poco
3850 porque no paga el gobierno.
Pero eso yo no lo entiendo,
ni á aviriguarlo me meto
soy inorante completo;
nada olvido y nada apriendo.
3855 Tiene uno que soportar
el tratamiento mas vil:
a palos en lo civil,
a sable en lo militar.
El vistuario, es otro infierno;
3860 si lo dan, llega á sus manos
en invierno el de verano
y en el verano el de invierno.
Y yo el motivo no encuentro,
ni la razon que esto tiene;
3865 mas dicen que eso ya viene
arreglao dende adentro.
Y es necesario aguantar
el rigor de su destino:
el gaucho no es argentino
3870 sinó pa hacerlo matar.
Ansi ha de ser, no lo dudo,
y por eso decia un tonto:
“si los han de matar pronto,
“mejor es que estén desnudos”.
3875 Pues esa miseria vieja
no se remedia jamas;
todo el que viene detras
como la encuentra la deja.
Y se hallan hombres tan malos
3880 que dicen de buena gana:
“el gaucho es como la lana,
se limpia y compone á palos”.
Y es forzoso el soportar
aunque la copa se enllene:
3885 parece que el gaucho tiene

sábado, 14 de diciembre de 2013

Martín Fierro - La vuelta de Martín Fierro - José Hernández - capítulos XXIII, XXIV y XXV

Viene de Martín Fierro - La vuelta de Martín Fierro - José Hernández - capítulos XX, XXI y XXII





XXIII

Un nápoles mercachifle
que andaba con un arpista
cayó tambien en la lista
3220 sin dificultá ninguna:
lo agarré á la treinta y una
y le daba bola vista.

Se vino haciendo el chiquito,
por sacarme esa ventaja;
3225 en el pantano se encaja,
aunque robo se le hacia:
lo cegó Santa Lucía
y desocupó las cajas.

Lo hubieran visto afligido
3230 llorar por las chucherias;
“ma gañao con picardia
decia el gringo y lagrimiaba,
mientras yo en un poncho alzaba
todita su merchería.

3235 Quedó alli aliviao del peso
sollozando sin consuelo,
habia caido en el anzuelo
tal vez porque era domingo,
y esa calidá de gringo
3240 no tiene santo en el cielo.

Pero poco aproveché
de fatura tan lucida:
el diablo no se descuida,
y á mi me seguia la pista
3245 un ñato muy enredista
que era Oficial de partida.

Se me presentó á esigir
la multa en que habia incurrido,
que el juego estaba prohibido,
3250 que iba á llevarme al cuartel;
tuve que partir con él
todo lo que habia alquirido.

Empecé á tomarlo entre ojos
por esa albitrariedá;
3255 yo habia ganao, es verdá,
con recursos, eso si;
pero él me ganaba á mi
fundao en su autoridá.

Decian que por un delito
3260 mucho tiempo anduvo mal;
un amigo servicial
lo compuso con el Juez,
y poco tiempo despues
lo pusieron de Oficial.

3265 En recorrer el partido
continuamente se empleaba,
ningun malevo agarraba,
pero traia en un carguero
gallinas, pavos, corderos
3270 que por ahi recoletaba.

No se debia permitir
el abuso á tal estremo:
mes á mes hacia lo mesmo,
y ansi decia el vecindario,
“este ñato perdulario
”ha resucitao el diezmo”.

La echaba de guitarrero
y hasta de concertador:
sentao en el mostrador
3280 lo hallé una noche cantando
y le dije: “co... mo... quiando
con ganas de oir un cantor”.

Me echó el ñato una mirada
que me quiso devorar;
3285 mas no dejó de cantar
y se hizo el desentendido,
pero ya habia conocido
que no lo podia pasar.

Una tarde que me hallaba
3290 de visita..., vino el ñato,
Y para darle un mal rato
dije fuerte: “Ña... to... ribia
“no cebe con la agua tibia”
y me la entendió el mulato.

3295 Era el todo en el Juzgao,
y como que se achocó
ahi no mas me contestó:
“cuanto el caso se presiente
“te he de hacer tomar caliente
3300 “y has de saber quien soy yó.”


Por causa de una muger
se enredó mas la cuestion:
le tenía el ñato aficion,
ella era muger de ley,
3305 moza con cuerpo de güey,
muy blanda de corazon.

La hallé una vez de amasijo,
estaba hecha un embeleso,
y le dije: “Me intereso
3310 ”en aliviar sus quehaceres,
”y ansi, señora, si quiere
”yo le arrimaré los güesos.”

Estaba el ñato presente,
sentado como de adorno;
3315 por evitar un trastorno
ella, al ver que se dijusta,
me contestó: “si uste gusta
“arrimelos junto al horno”.

Ahi se enredó la madeja
3320 y su enemistá conmigo;
se declaró mi enemigo,
y por aquel cumplimiento
ya solo buscó el momento
de hacerme dar un castigo.

3325 Yo veia que aquel maldito
me miraba con rencor,
buscando el caso mejor
de poderme echar el pial;
y no vive mas el lial
3330 que lo que quiere el traidor.

No hay matrero que no caiga,
ni arisco que no se amanse;
ansi, yo, dende aquel lance
no salia de algun rincon,
3335 tirao como el San Ramon
despues que se pasa el trance.

XXIV

Me le escapé con trabajo
en diversas ocasiones;
era de los adulones,
3340 me puso mal con el Juez;
hasta que, al fin, una vez
me agarró en las eleciones.

Ricuerdo que esa ocasion
andaban listas diversas;
3345 las opiniones dispersas
no se podian arreglar:
decian que el Juez por triunfar,
hacia cosas muy perversas.

Cuando se riunió la gente
3350 vino á ploclamarla el ñato;
diciendo, con aparato,
“que todo andaría muy mal,
”si pretendía cada cual
”votar por un candilato”.

3355 Y quiso al punto quitarme
la lista que yo llevé;
mas yo se la mezquiné
y ya me gritó:... “Anarquista,
”has de votar por la lista
3360 que ha mandao el Comiqué”.

Me dió vergüenza de verme
tratado de esa manera;
y como si uno se altera
ya no es fácil de que ablande,
3365 le dije: “Mande el que mande,
”yo he de votar por quien quiera”.

“En las carpetas de juego
”y en la mesa eletoral,
”a todo hombre soy igual;
3370 ”respeto al que me respeta
”pero el naipe y la boleta
”naides me lo ha de tocar”.

Ahi no mas ya me cayó
a sable la polecia;
3375 aunque era una picardia
me decidí á soportar,
y no los quise peliar
por no perderme, ese dia.

Atravesao me agarró
3380 y se aprovechó aquel ñato,
dende que sufrí ese trato
no dentro donde no quepo:
fi á ginetiar en el cepo
por cuestion de candilatos.

3385 Injusticia tan notoria
no la soporté de flojo;
una venda de mis ojos
vino el suceso á voltiar:
ví que teniamos que andar
3390 como perro con tramojo.

Dende aquellas eleciones
se siguió el batiburrillo;
aquel se volvió un ovillo
del que no habia ni noticia.
3395 ¡Es señora la Justicia...
y anda en ancas del mas pillo!

XXV

Despues de muy pocos dias,
tal vez por no dar espera
y que alguno no se fuera,
3400 hicieron citar la gente,
pa riunir un contingente
y mandarlo á la frontera.

Se puso arisco el gauchage;
la gente está acobardada;
3405 salió la partida armada
y trujo como perdices
unos cuantos infelices
que entraron en la voltiada.

Decia el ñato con soberbia:
3410 “Esta es una gente indina;
“yo los rodié á la sordina,
“no pudieron escapar;
“y llevaba órden de arriar
“todito lo que camina”.

3415 Cuando vino el Comendante
dijieron: “¡Dios nos asista!”
llegó y les clavó la vista,
yo estaba haciéndome el sonzo,
le echó á cada uno un responso
3420 y ya lo plantó en la lista.

“Cuadráte, le dijo á un negro,
te estás haciendo el chiquito
cuando sos el mas maldito
que se encuentra en todo el pago;
3425 un servicio es el que te hago
y por eso te remito.

Á OTRO

“Vos no cuidás tu familia
ni le das los menesteres;
visitás otras mugeres
3430 y es preciso, calabera,
que aprendás en la frontera
a cumplir con tus deberes.

Á OTRO

“Vos tambien sos trabajoso;
cuando es preciso votar
3435 hay que mandarte llamar
y siempre andas medio alzao,
sos un desubordinao
y yo te voy á filiar.

Á OTRO

“¿Cuánto tiempo hace que vos
3440 andás en este partido?
¿Cuántas veces has venido
a la citacion del Juez?
No te he visto ni una vez,
Has de ser algun perdido.

 Á OTRO

3445 “Este es otro barullero
que pasa en la pulperia
predicando noche y dia
y anarquizando á la gente;
irás con en el contingente
3450 por tamaña picardia.

Á OTRO

“Dende la anterior remesa
vos andás medio perdido;
la autoridá no ha podido
jamas hacerte votar:
3455 cuando te mandan llamar
te pasás á otro partido.

Á OTRO

“Vos siempre andás de florcita,
no tenés renta ni oficio;
no has hecho ningun servicio,
no has votado ni una vez:
marchá... para que dejés
de andar haciendo perjuicio".

Á OTRO

“Dame vos tu papeleta
yo te la voy á tener;
3465 esta queda en mi poder,
despues la recogerás,
y ansi si te resertás
todos te pueden prender.

Á OTRO

"Vos, porque sos ecetuao
3470 ya te querés sulevar;
no vinistes á votar
cuando hubieron eleciones:
no te valdrán eseciones,
yo te voy á enderezar.”

3475 Y á este por este motivo
y á otro por otra razon,
toditos, en conclusion,
sin que escapára ninguno,
Fueron pasando uno á uno
3480 ajuntarse en un rincón.

Y allí las pobres hermanas,
las madres y las esposas
redamaban cariñosas
sus lágrimas de dolor;
3485 pero gemidos de amor
no remedian estas cosas.

Nada importa que una madre
se desespere ó se queje;
que un hombre á su mujer deje
3490 en el mayor desamparo;
hay que callarse, ó es claro,
que lo quiebran por el eje.

Dentran despues á empeñarse
con este ó aquel vecino;
3495 y como en el masculino
el que menos corre vuela,
deben andar con cautela
las pobres, me lo imagino.

Muchas al Juez acudieron,
3500 por salvar de la jugada;
el les hizo una cuerpiada,
y por mostrar su inocencia,
les dijo: “tengan pacencia
”pues yo no puedo hacer nada”.

3505 Ante aquella autoridá
permanecian suplicantes;
y despues de hablar bastante,
“yo me lavo, dijo el Juez,
”como Pilatos los piés:
3510 ”esto lo hace el Comendante”.

De ver tanto desamparo
el corazon se partia;
habia madre que salia
con dos, tres hijos ó mas,
3515 por adelante y por detras,
y las maletas vacías.

¿Dónde irán, pensaba yo,
a perecer de miseria?
Las pobres si de esta feria
3520 hablan mal, tienen razon;
pues hay bastante materia
para tan justa aficion.