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martes, 29 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - La Partida - Final

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - La Muerte



La Partida


Y era ya la noche.

Y Almitra, la profetisa, dijo: Sea bendecido este día y este lugar y tu espíritu que ha hablado.

Y él respondió, ¿Fui yo el que habló? ¿No fui también uno de los que escucharon?

Descendió, entonces, las gradas del Templo y todo el pueblo lo siguió. Y él llegó a su barco y se irguió sobre el puente. Y, mirando de nuevo a la gente, alzó la voz y dijo: Pueblo de Orfalese: el viento me obliga a dejaros. No tengo la prisa del viento, pero debo irme. Nosotros, los trotamundos, buscamos siempre el camino más solitario, no comenzamos un día donde hemos terminamos otro y no hay aurora que nos encuentre donde nos dejó el atardecer. Viajamos aún cuando la tierra duerme.

"Somos las semillas de una planta tenaz y es en nuestra madurez y plenitud de corazón que somos dados al viento y esparcidos por doquier.

"Breves fueran mis días entre vosotros y aún más breves las palabras que he dicho. Pero, si mi voz se hace débil en vuestros oídos y mi amor se desvanece en vuestra memoria, entonces, volveré.

"Y, con un corazón más rico y unos labios más dóciles al espíritu, hablaré. Sí, he de volver con la marea.

"Y, aunque la muerte me esconda y el gran silencio me envuelva, buscaré, sin embargo, nuevamente vuestra comprensión.

"Y mi búsqueda no será en vano:

"Si algo de lo que he dicho es verdad, esa verdad se revelará en una voz más clara y en palabras más cercanas a vuestros pensamientos. Me voy con el viento, pueblo de Orfalese, pero no hacia la nada.

"Y, si este día no es la realización plena de vuestras necesidades y mi amor, que sea una promesa hasta que otro día llegue.

"Las necesidades del hombre cambian, pero no su amor, ni su deseo de que este amor satisfaga sus necesidades.

"Sabed, pues, que desde el silencio más grande, volveré.

"La niebla que se aleja en el alba, dejando solamente el rocío sobre los campos, se eleva y se hace nube para caer después en lluvia.

"Y yo no he sido diferente de la niebla.

"En la quietud de la noche he caminado por vuestras calles y mi espíritu entró en vuestras casas.

"Y los latidos de vuestro corazón estuvieron en mi corazón y vuestro aliento se posó en mi cara y yo os conozco a todos. Y, a menudo, fui entre vosotros como un lago entre montañas: Reflejé vuestras cumbres y vuestras laderas y aun el pasar de vuestros pensamientos y vuestros deseos, en manadas.

"Y vino a mi silencio el reír de vuestros niños en torrentes y los anhelos de vuestra juventud en ríos.

"Y, cuando llegaron a lo más profundo de mi ser, los torrentes y los ríos no cesaron de cantar.

"Pero algo más dulce aún que las risas y más grande que los anhelos llegó a mí.

"Fue lo ilimitado en vosotros;

"El hombre inmenso del que sois apenas las células y los nervios; aquél en cuyo canto todo vuestro cantar no es más que un latido sordo. Es en el hombre inmenso, en el que sois inmensos. Y es al mirarlo que yo os ví y os amé.

"Porque, ¿qué distancias puede alcanzar el amor que no estén en esa esfera inmensurable? ¿Qué visiones, qué presunciones pueden superar ese vuelo? Como un roble gigante, cubierto de flores de manzano, es el hombre inmenso en vosotros. Su poder os ata a la tierra, su fragancia os eleva en el espacio y, en su durabilidad, sois inmortales.

"Se os ha dicho que, como una cadena, sois tan fuertes como vuestro más débil eslabón. Eso es sólo una verdad a medias. Sois también tan fuertes como vuestro eslabón más fuerte. Mediros por vuestra más pequeña acción es como calcular el poder del océano por la fragilidad de su espuma. Juzgaros por vuestras fallas es como culpar a las estaciones por su inconstancia.

"¡Ay! Sois como un océano.

"Y, aunque barcos pesados esperan la marea en vuestras playas, como el océano, no podéis apurar vuestras mareas.

"Y, sois también como las estaciones.

"Y, aunque en vuestro invierno neguéis vuestra primavera, La primavera, reposando en vosotros, sonríe en su ensoñación y no se ofende.

"No penséis que yo os hablo así para que vosotros os digáis el uno al otro: "Nos alabó. No ha visto más que lo bueno que hay en nosotros." Sólo os digo yo en palabras lo que vosotros mismos sabéis en pensamiento.

"Vuestros pensamientos y mis palabras son ondas de una memoria sellada que guarda el registro de nuestros ayeres. Y de los antiguos días, cuando la tierra no nos conoció ni se conoció ella misma. Y de las noches cuando la tierra estuvo atormentada en confusión.

"Sabios vinieron a vosotros a daros de su sabiduría. Yo he venido a tomar de vuestra sabiduría. Y he aquí que he hallado lo que es más grande que la sabiduría misma.

"Es un espíritu ardiente en vosotros que junta cada vez más de él mismo.

"Mientras vosotros, ausentes de su expansión, lloráis el marchitarse de vuestros días.

"Es la vida en busca de vida en los cuerpos que temen la tumba.

"No hay tumbas aquí.

"Estas montañas y llanuras son una cuna y un peldaño. Cada vez que paséis cerca del campo donde dejasteis a vuestros antecesores reposando, mirad bien y os veréis vosotros mismos y veréis a vuestros hijos danzando de la mano. En verdad, os divertís a menudo sin saberlo.

"Otros han venido a quienes, por doradas promesas hechas a vuestra fe, habéis dado riquezas y poder y gloria.

"Menos que una promesa os he dado yo y, sin embargo, habéis sido más generosos conmigo.

"Me habéis dado la sed más profunda para mi vida futura. No hay seguramente para un hombre regalo más grande que aquél que hace de todos sus anhelos unos sedientos labios y de toda su vida una fontana fresca.

"Y allí mi honor y mi premio:

"Que, cada vez que voy a la fuente a beber, encuentro el agua viviente sedienta ella misma; y ella me bebe mientras yo la bebo. 

"Algunos de vosotros me habéis juzgado orgulloso y exageradamente esquivo para recibir regalos.

"Soy, en verdad, demasiado orgulloso para recibir salario, pero no regalos. Y aunque he comido bayas entre las colinas, cuando hubierais querido sentarme a vuestra mesa. Y dormido en el pórtico del templo cuando me hubierais acogido gozosamente,

"¿No fue acaso vuestro cuidado amante de mis días y mis noches el que hizo la comida dulce a mi boca y ciñó con visiones mi sueño?

"Yo os bendigo aún más por esto: Vosotros dais mucho y no sabéis qué dais. Verdaderamente, la bondad que se mira sí misma en un espejo se convierte en piedra. Y una buena acción que se llama a ella misma con nombres tiernos se transforma en pariente de una maldición. Y algunos de vosotros me habéis llamado solitario y embriagado en mi propio aislamiento.

"Y habéis dicho: "Se consulta con los árboles del bosque, pero no con los hombres. Se sienta, solitario en las cumbres de los montes y mira nuestra ciudad a sus pies."

"¿Cómo podría haberos visto sino desde una gran altura o de una gran distancia? ¿Cómo se puede estar cerca de verdad, a menos que se esté lejos? 

"Y otros, entre vosotros, me han llamado sin palabras, diciendo: "Extranjero, extranjero, amante de cumbres inalcanzables, ¿por qué habitas entre las cimas, donde las águilas hacen sus nidos? ¿Por qué buscas lo inobtenible? ¿Qué tormentas quieres atrapar en tu red? ¿Y qué vaporosos pájaros cazas en el cielo? Ven y sé uno de nosotros. Desciende y , calma tu hambre con nuestro pan y apaga tu sed con nuestro vino."

"En la soledad de sus almas decían esas cosas.

"Pero, si su soledad hubiera sido más profunda, hubieran sabido que lo que yo buscaba era el secreto de vuestra alegría y vuestro dolor. Y que cazaba solamente lo más grande de vuestro ser, que camina por el cielo. Pero el cazador fue también el cazado. Porque muchas de mis flechas dejaron mi arco solamente para buscar mi propio pecho. Y el que volaba se arrastró también; porque, cuando mis alas se extendían al sol, su sombra sobre la tierra fue una tortuga.

"Y el creyente fue también el escéptico; porque yo he puesto a menudo mi dedo en mi propia herida para poder creer más en vosotros y conoceros mejor. Y es con esa fe y ese conocimiento que os digo: No estáis encerrados en vuestro cuerpo, ni confinados a vuestras casas o campos. Aquello que en vosotros habita sobre las montañas y pasea con el viento. No es esa cosa que se arrastra bajo el sol buscando calor o excava agujeros en la oscuridad, buscando refugio. Sino algo libre, un espíritu que envuelve la tierra y se mueve en el éter.

"Si éstas son palabras vagas, no busquéis aclararlas. Vago y nebuloso es el principio de todas las cosas, pero no su fin.

"Y yo desearía que me recordárais como un comienzo.

"La vida, y todo lo que vive, son concebidos en la bruma y no en el cristal. ¿Y quién sabe si el cristal no es la decadencia de la bruma? Yo desearía que recordárais esto al recordarme: aquello que parece más débil y turbado en vosotros es lo más fuerte y lo más determinado.

"¿No es vuestro aliento el que ha erigido y endurecido la estructura de vuestros huesos? ¿Y no es un sueño, que ninguno de vosotros recuerda haber soñado, el que edificó vuestra ciudad e hizo todo lo que en ella hay?

"Si pudiérais ver las mareas de ese aliento, dejaríais de ver todo lo demás. Y, si pudiérais oír el murmullo del sueño, no oiríais ningún otro sonido. Pero no veis ni oís, y eso está bien.

"El velo que nubla vuestros ojos será levantado por las manos que lo hilaron. Y la arcilla que llena vuestros oídos será horadada por aquellos dedos que la amasaron.

"Y veréis.

"Y oiréis.

"Y no deploraréis, entonces, el haber conocido la ceguera, ni sentiréis haber estado sordos. Porque ese día conoceréis el propósito escondido de todas las cosas y bendeciréis la oscuridad como bendecíais la luz."

Estas cosas dichas, miró a su alrededor y vio al piloto de su barco de pie ante el timón y mirando, ora a las henchidas velas, ora a la distancia.

Y dijo:

"Paciente, más que paciente, es el capitán de mi barco. El viento sopla y las velas están inquietas. Aún el timón solicita una ruta. Y, sin embargo, tranquilamente, mi capitán espera mi silencio. Y esos mis marineros, que han oído el coro del inmenso mar, tienen también que oírme pacientemente. Pero no esperarán ahora ya.

"Estoy presto.

"La corriente ha llegado al mar y, una vez más, la gran madre aprieta a su hijo contra su pecho.

"Adiós, pueblo de Orfalese.

"Este día ha terminado. Se está cerrando sobre nosotros como un nenúfar se cierra sobre su propio mañana.

"Guardamos lo que aquí nos ha sido dado,

"Y, si no es suficiente, nos reuniremos de nuevo y juntos tenderemos nuestras manos hacia el dador.

"No olvidéis que yo volveré hacia vosotros. Un momento, no más, y mi anhelo reunirá espuma y polvo para otro cuerpo. Un momento, un momento de descanso en el viento, y otra mujer me llevará consigo.

"Adiós a vosotros y a la juventud que he pasado con vosotros. Fue ayer que nos encontramos en mi sueño.

"Habéis cantado para mí en mi soledad, y yo, de vuestras ansias, he edificado una torre en el cielo.

"Pero ahora nuestro sueño se ha ido y ya no es la aurora. El mediodía está sobre nosotros y nuestra somnolencia se ha cambiado en día pleno, y debemos separarnos.

"Si, en el crepúsculo del recuerdo, nos encontráramos una vez más hablaremos juntos de nuevo y me cantaréis una canción más honda.

"Y, si nuestras manos se unieran en otro sueño, levantaremos otra torre en el cielo."

Diciendo así, hizo una seña a los hombres de mar e, inmediatamente, ellos levaron anclas, soltaron las amarras y se movieron hacia el este.

Y un grito nació de la gente, como de un solo corazón y se elevó en el crepúsculo y se arrastró sobre el mar como un sonar de trompetas.

Sólo Almitra estaba silenciosa, siguiendo al barco con los ojos hasta que se desvaneció en la niebla.

Y, cuando toda la gente se dispersó, ella estaba todavía sola sobre el muro que da al mar, recordando en su corazón lo que él dijera:

"Un momento, un momento de descanso en el viento, y otra mujer me llevará consigo."


FIN

lunes, 28 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - La Muerte

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - La Religión



La Muerte


Almitra, entonces, habló, diciendo: Os preguntaríamos ahora sobre la Muerte.

Y él respondió:

"Desearíais saber el secreto de la muerte.

"¿Pero cómo lo encontraréis a menos de buscarlo en el corazón de la vida?

"El mochuelo, cuyos ojos atados a la noche son ciegos en el día, no puede descubrir el misterio de la luz.

"Si, en verdad, queréis contemplar el espíritu de la muerte, abrid de par en par vuestro corazón en el cuerpo de la vida. Porque la vida y la muerte son una, así como el río y el mar son uno también.

"En el arcano de vuestras esperanzas , y deseos reposa vuestro conocimiento silencioso del más allá.

"Y, como las semillas soñando bajo la nieve, vuestro corazón sueña con la primavera.

"Confiad en los sueños, porque en ellos el camino a la eternidad está escondido.

"Vuestro miedo a la muerte no es más que el temblor del pastor cuando está en pie ante el rey, cuya mano va a posarse sobre él como un honor.

"¿No está, acaso, contento el pastor, bajo su miedo de llevar la marca del rey?

"¿No lo hace eso, sin embargo, más conciente de su temblor?

"Porque, ¿qué es morir sino erguirse desnudo?

"Y, ¿qué es dejar de respirar, sino el liberar el aliento de sus inquietos vaivenes para que pueda elevarse y expandirse y, ya sin trabas, buscar a Dios?

"Sólo cuando bebáis el río del silencio cantaréis de verdad. Y, cuando hayáis alcanzado la cima de la montaña es cuando comenzaréis a ascender.

"Y, cuando la tierra reclame vuestros miembros, es cuando bailaréis de verdad."



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El Profeta - Khalil Gibrán - La Partida - Final

domingo, 27 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - La Religión

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - La Belleza




La Religión


Y un viejo sacerdote dijo: Háblanos de la Religión.

Y él respondió:

"¿Acaso he hablado hoy de otra cosa?

"¿No son todos los actos y todas las reflexiones, religión? ¿Y aún aquello que no es acto ni pensamiento, sino un milagro y una sorpresa brotando siempre en el alma, aun cuando las manos pican la piedra o atienden el telar?

"¿Quién puede separar su fe de sus acciones o sus creencias de sus ocupaciones?

"¿Quién puede desplegar sus horas ante sí mismo diciendo: "Esto para Dios y esto para mí; esto para mi alma y esto para mi cuerpo?"

"Todas nuestras horas son alas que baten a través del espacio de persona a persona.

"El que usa su moralidad como su más bella vestidura mejor estaría desnudo.

"El sol y el viento no desgarrarían su piel.

"Y aquél que define su conducta por medio de normas, apresará su pájaro cantor en una jaula.

"El canto más libre no sale detrás de alambres ni barrotes.

"Y aquél para quien la adoración es una ventana que puede abrirse pero también cerrarse, no ha visitado aún la mansión de su espíritu cuyas ventanas se extienden desde el alba hasta el alba.

"Vuestra vida de todos los días es vuestro templo y vuestra religión.

"Cada vez que en él entréis llevad con vosotros todo lo que tenéis.

"Llevad el arado y la fragua, el martillo y el laúd.

"Las cosas que habéis hecho por gusto o por necesidad. Porque en recuerdos, no podéis elevaros por encima de vuestras obras ni caer más bajo que vuestros fracasos.

"Y llevad con vosotros a todos los hombres.

"Porque, en la adoración, no podéis volar más alto que sus esperanzas ni humillaros más bajo que su desesperación.

"Y si llegáis a conocer a Dios, no os convirtáis en aclaradores de enigmas.

"Mirad más bien alrededor de vosotros y lo veréis jugando con vuestros hijos.

"Y mirad hacia el espacio; lo veréis caminando en la nube, desplegando sus brazos en el, rayo. y descendiendo en la lluvia. Lo veréis sonriendo en las flores y elevándose luego para agitar sus manos en los árboles."

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El Profeta - Khalil Gibrán - La Muerte

sábado, 26 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - La Belleza

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - El Placer



La Belleza


Y un poeta dijo: Háblanos de la Belleza.

Y él respondió:

"¿Dónde buscaréis la belleza y cómo haréis para encontrarla a menos que ella misma sea vuestro camino y vuestro guía? ¿Y cómo hablaréis de ella, a menos que ella misma teja vuestro hablar?

"El agraviado y el injuriado dicen: "La belleza es gentil y buena. Camina entre nosotros como una madre joven, casi avergonzada de su propia gloria."

"Y el apasionado dice: "No, la belleza es cosa de poder y temor, como una tempestad sacude la tierra bajo nuestros pies y el cielo sobre nosotros."

"El cansado y rendido dice: "La belleza es hecha de blandos murmullos. Habló en nuestro espíritu. Su voz se rinde a nuestros silencios como una débil luz que se estremece de miedo a las sombras."

"Pero el inquieto dice: "La hemos oído dar voces entre las montañas. Y, con sus voces, se oyó rodar de cascos y batir de alas y rugir de leones."

"Durante la noche, los serenos de la ciudad dicen: "La belleza vendrá del este, con el alba."

"Y, al mediodía, los trabajadores y los viajeros dicen: "La hemos visto inclinarse sobre la tierra desde las ventanas del atardecer."

"En el invierno, dice el que se halla entre la nieve: "Vendrá con la primavera, saltando sobre las colinas."

"Y, en el calor del verano, los cosechadores dicen: "La vimos danzando con las hojas de otoño y tenía un torbellino de nieve en su pelo."

"Todas estas cosas habéis dicho de la belleza.

"Pero, en verdad, hablásteis, no de ella, sino de vuestras necesidades insatisfechas.

"Y la belleza no es una necesidad, sino un éxtasis.

"No es una sedienta boca, ni una vacía mano extendida.

"Sino, más bien, un corazón ardiente y un alma encantada:

"No es la imagen que veis ni la canción que oís.

"Sino, más bien, una imagen que véis cerrando los ojos y una canción que oís tapándoos los oídos.

"No es la savia que corre debajo de la rugosa corteza, ni el ala prendida a una garra.

"Sino, más bien, un jardín eternamente en flor y una bandada de ángeles en vuelo eternamente.

"Pueblo de Orfalese, la belleza es la vida, cuando la vida descubre su sagrado rostro.

"Pero vosotros sois la vida y vosotros sois el velo.

"La belleza es la eternidad que se contempla a sí misma en un espejo.

"Pero vosotros sois la eternidad y vosotros sois el espejo."


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El Profeta - Khalil Gibrán - La Religión

viernes, 25 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - El Placer

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - La Oración



El Placer


Entonces, un ermitaño, que visitaba la ciudad anualmente, se adelantó y dijo: Háblanos del Placer.

Y él respondió, diciendo:

"El placer es una canción de libertad, pero no es libertad. Es el florecer de vuestros deseos, pero no su fruto.

"Es una llamada de la profundidad a la altura pero no es lo profundo ni lo alto.

"Es lo enjaulado que toma alas, pero no es el espacio confinado.

"¡Ay! en verdad verdadera, el placer es una canción de libertad.

"Y yo desearía que la cantárais con plenitud de corazón, pero no que perdiérais el corazón en el canto.

"Algunos jóvenes entre vosotros buscan el placer como si lo fuese todo y son juzgados por ello y censurados.

"Yo no los juzgaría ni censuraría. Los dejaría buscarlo. Porque encontrarán el placer pero no lo encontrarán solo; Siete son sus hermanas y la peor de ellas es más hermosa que el placer.

"¿No habéis oído del hombre que escarbaba la tierra buscando raíces y encontró un tesoro?

"Y algunos mayores entre vosotros recuerdan los placeres con arrepentimiento, como faltas cometidas en embriaguez. Pero el arrepentimiento es el nublarse de la mente y no su castigo.

"Deberían ellos recordar los placeres con gratitud, como lo harían de la cosecha de un verano.

"Sin embargo, si los conforta el arrepentirse, dejad que se arrepientan.

"Y algunos hay, entre vosotros, que no son ni jóvenes para buscar, ni viejos para recordar.

"Y, en su miedo a buscar y recordar, huyen de todos los placeres para no olvidar el espíritu u ofenderlo.

"Pero esa renuncia misma es su placer.

"Y, así, ellos también encuentran un tesoro, escarbando con manos temblorosas para buscar raíces.

"Pero, decidme, ¿quién es el que puede ofender al espíritu?

"¿Ofende el ruiseñor la quietud de la noche o la luciérnaga ofende a las estrellas?

"Y ¿molestan al viento vuestro fuego o vuestro humo? ¿Creéis que es el espíritu un estanque quieto que podéis enturbiar con un bastón?

"A menudo, al negaros placer, no hacéis otra cosa que guardar el deseo en los recesos de vuestro ser.

"¿Quién no sabe que lo que parece omitido, aguarda el mañana?

"Aun vuestro cuerpo sabe de su herencia y su justa necesidad y no será engañado.

"Y vuestro cuerpo es el arpa de vuestra alma.

"Y sois vosotros los que podéis sacar de él dulce música o confusos sonidos.

"Y ahora vosotros preguntáis en vuestro corazón: "¿Cómo distinguiremos lo que es bueno de lo que no es bueno en el placer?"

"Id a vuestros campos y a vuestros jardines y aprenderéis que el placer de la abeja es reunir miel de las flores. Pero es también el placer de la flor el ceder su miel a la abeja. 

"Porque, para la abeja, una flor es fuente de vida.

"Y, para la flor, una abeja es un mensajero de amor, Y para ambos, abejas y flor, el dar y el recibir placer son una,necesidad y un éxtasis.

"Pueblo de Orfalese, sed en vuestros placeres como las abejas y las flores."


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El Profeta - Khalil Gibrán - La Belleza

jueves, 24 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - La Oración

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - Lo Bueno y Lo Malo



La Oracíón


Entonces, una sacerdotisa dijo: Háblanos de la Oración.

Y él respondió:

"Oráis en vuestra pena y en vuestra necesidad; deberíais también hacerlo en la plenitud de vuestra alegría y en vuestros días de abundancia.

"Porque ¿qué es la oración sino el expandirse de vuestro ser en el éter viviente?

"Y si es para vuestra paz que volcáis vuestra oscuridad en el espacio, es también para vuestro deleite el derramar el amanecer de vuestro corazón.

"Y, si no podéis sino llorar cuando vuestra alma os llama a la oración, ella os enjugará una vez y otra aún llorando hasta que encontréis la risa.

"Cuando oráis, os eleváis para hallar en lo alto a los que en ese mismo momento están orando y a quienes no encontraríais sino en la oración.

"Por lo tanto, que vuestra visita a ese invisible templo no sea más que éxtasis y dulce comunión.

"Porque, si entrarais al templo solamente a pedir, no recibiréis:

"Y si entrarais aun a pedir por el bien de los otros, no seréis oídos.

"Es suficiente que entréis en el templo invisible.

"No puedo enseñaros cómo orar con palabras.

"Dios no oye vuestras palabras sino cuando El Mismo las pronuncia a través de vuestros labios.

"Y yo no puedo enseñaros la oración de los mares y los bosques y las montañas.

"Pero vosotros, nacidos de las montañas, los bosques y los mares, podéis hallar su plegaria en vuestro corazón.

"Y si solamente escucháis en la quietud de la noche, les oiréis diciendo, en silencio: Nuestro Señor, que eres nuestro ser alado, es Tu voluntad la que quiere en nosotros. Es Tu deseo, en nosotros, el que desea. Es Tu impulso el que, en nosotros, cambia nuestras noches, que son Tuyas, en días, que son Tuyos también. No podemos pedirte nada porque Tú conoces nuestras necesidades antes de que nazcan en nuestro ser: Tú eres nuestra necesidad y dándonos más de Ti, nos lo das todo."


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El Profeta - Khalil Gibrán - El Placer

miércoles, 23 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - Lo Bueno y Lo Malo

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - El Tiempo



Lo Bueno y lo Malo


Y uno de los más viejos de la ciudad dijo: Háblanos de lo Bueno y de lo Malo.

Y él respondió:

"Puedo hablar de lo bueno en vosotros, no de lo malo. Porque, ¿qué es lo malo sino lo bueno torturado por su propia hambre y su propia sed?

"En verdad, cuando lo bueno está hambriento, busca alimento aun en cavernas obscuras y, cuando está sediento, bebe hasta de las aguas muertas.

"Sois buenos cuando sois uno con vosotros mismos. Sin embargo; cuando no lo sois, no sois malos.

"Porque una casa desunida no es un antro de ladrones; es sólo una casa desunida.

"Y un barco sin timón puede vagar sin rumbo entre islotes peligrosos y no hundirse hasta el fondo.

"Sois buenos cuando os esforzáis en dar de vosotros mismos. Sin embargo, no sois malos cuando buscáis ganar para vosotros. Porque, cuando lucháis por obtener, no sois más que una raíz que se prende a la tierra y succiona su seno. Seguramente la fruta no puede decir a la raíz: "Sé como yo, madura y plena y dando siempre de tu abundancia." Porque para la fruta el dar es una necesidad, como el recibir es una necesidad para la raíz.

"Sois buenos cuando estáis completamente despiertos en vuestro discurso. Sin embargo, no sois malos cuando dormís mientras vuestra lengua titubea sin propósito.Y hasta un vacilante hablar puede fortalecer una lengua débil.

"Sois buenos cuando camináis hacia vuestra meta firmemente y con pasos audaces. No sois, empero, malos cuando váis hacia ella cojeando. Aun aquellos que cojean no retroceden. Pero vosotros que sois fuertes y veloces, cuidáos de no cojear delante del lisiado, imaginando que eso es bondad.

"Sois buenos en incontables modos y no sois malos cuando no sois buenos.

"Sois solamente indolentes y haraganes.

"Es una lástima que los ciervos no puedan enseñar velocidad a las tortugas.

"En vuestro anhelo por vuestro yo gigante reposa vuestra grandeza y ese anhelo se encuentra en todos vosotros.

"Pero en algunos de vosotros esa ansia es un torrente que corre con fuerza hacia el mar llevando los secretos de las colinas y las canciones de los bosques.

"Y en otros es un hilo de agua que se pierde en ángulos y curvas y se consume antes de alcanzar la playa.

"Pero, no dejemos que el que mucho anhela le diga al que anhela poco: "¿Por qué eres tan lento y te detienes tanto?" Porque el que es verdaderamente bueno no pregunta al desnudo "¿dónde están tus vestidos?" ni al desamparado "¿qué ha ocurrido con tu casa?""


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El Profeta - Khalil Gibrán - La Oración

martes, 22 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - El Tiempo

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - El hablar




El Tiempo

Y un astrónomo dijo: Maestro, ¿y el Tiempo?

Y él respondió:

"Mediríais el tiempo, lo inconmensurable.

"Ajustaríais vuestra conducta y aun dirigiríais la ruta de vuestro espíritu de acuerdo con las horas y las estaciones. Del tiempo haríais una corriente a cuya orilla os sentaríais a observarla rodar.

"Sin embargo, lo eterno en vosotros es consciente de la eternidad de la vida. 

"Y saber que el ayer es sólo la memoria del hoy y el mañana es el ensueño del hoy.

"Y que aquello que canta y medita en vosotros mora aún en los límites de aquel primer momento que esparció las estrellas en el espacio.

"¿Quién de entre vosotros no siente que su capacidad de amar es ilimitada?

"Y, a pesar de ello, ¿quién no siente ese mismo amor, aunque sin límites, rodeado en el centro de su ser y no moviéndose sino de un pensamiento de amor a otro pensamiento de amor, ni de un acto de amor a otro acto de amor? ¿Y no es el tiempo, como es el amor, indivisible y sin etapas?

"Pero si, en vuestro pensamiento, debéis medir el tiempo en estaciones; que cada estación encierre todas las otras estaciones.

"Y que el hoy abrace al pasado con remembranza y al futuro con ansia."


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El Profeta - Khalil Gibrán - Lo Bueno y Lo Malo

lunes, 21 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - El hablar

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - La Amistad



El Hablar



Y un erudito dijo: Dinos del Hablar.

Y él respondió:

"Habláis cuando cesáis de estar en paz con vuestros pensamientos;

"Y, cuando no podéis morar más en la soledad de vuestro corazón, vivís en vuestros labios y el sonido es una diversión y un pasatiempo.

"Y en mucho de vuestro hablar el pensamiento es a medias asesinado,

"Porque el pensamiento es un pájaro del espacio que, en una jaula de palabras, puede, en verdad, abrir las alas, pero no puede volar.

"Algunos hay entre vosotros que buscan al hablador por miedo a estar solos.

"El silencio de la soledad revela ante sus ojos su yo desnudo y desean escapar.

"Y hay quienes hablan y, sin conocimiento ni premeditación, revelan una verdad que no comprenden ellos mismos.

"Y hay quienes tienen la verdad, pero no la dicen en palabras.

"Cuando encontréis a vuestro amigo a la vera del camino o en el mercado, dejad que el espíritu en vosotros mueva vuestros labios y dirija vuestra lengua.

"Que la voz en vuestra voz hable al oído en su oído: Porque su alma guardará la verdad de vuestro corazón, como el sabor del vino es recordado.

"Cuando el dolor se olvidó y el vaso ya no existe."



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El Profeta - Khalil Gibrán - El Tiempo

domingo, 20 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - La Amistad

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - El Enseñar



La Amistad


Un joven dijo: Háblanos de la Amistad.

Y él respondió:

"Vuestro amigo es la respuesta a vuestras necesidades. 

"Él es el campo que plantáis con amor y cosecháis con agradecimiento.

"Y él es vuestra mesa y vuestro hogar.

"Porque vosotros vais hacia él con vuestro hambre y lo buscáis con sed de paz.

"Cuando vuestro amigo os hable francamente, no temáis vuestro propio "no", ni detengáis el "sí".

"Y cuando él esté callado, que no cese vuestro corazón de oír su corazón;

"Porque, sin palabras, en amistad, todos los pensamientos, todos los deseos, todas las esperanzas nacen y se comparten en espontánea alegría.

"Cuando os separéis de un amigo, no sufráis; porque lo que más amáis en él se aclarará en su ausencia, como la montaña es más clara desde el llano para el montañés.

"Y no permitáis más propósito en la amistad que el ahondamiento del espíritu.

"Porque el amor que no busca más que la aclaración de su propio misterio, no es amor sino una red lanzada; y solamente lo inútil es cogido.

"Y haced que lo mejor de vosotros sea para vuestro amigo. Si él ha de conocer el menguante de vuestra marea, que conozca también su creciente.

"Porque ¿qué amigo es el que buscaréis para matar las horas?

"Buscadlo siempre para vivir las horas.

"Porque él está para llenar vuestra necesidad, no vuestro vacío.

"Y en la dulzura de la amistad, dejad que haya risas y placeres compartidos.

"Porque en el rocío de las cosas pequeñas el corazón encuentra su mañana y se refresca.



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El Profeta - Khalil Gibrán - El hablar

sábado, 19 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - El Enseñar

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - El Conocimiento



El Enseñar


Dijo, entonces, un maestro: Háblanos del Enseñar.

Y él réspondió;

"Nadie puede revelarnos más de lo que reposa ya dormido a medias en el alba de nuestro conocimiento.

"El maestro que camina a la sombra del templo, en medio de sus discípulos, no les da de su sabiduría, sino, más bien, de su fe y de su afecto.

"Si él es sabio de verdad, no os pedirá que entréis en la casa de su sabiduría, sino que os guiará, más bien, hasta el umbral de vuestro propio espíritu.

"El astrónomo puede hablaros de su comprensión del espacio, pero no puede daros ese conocimiento.

"El músico puede cantaros el ritmo que existe en todo ámbito, pero no puede daros el oído que detiene el ritmo ni la voz que le hace eco. Y el que es versado en la ciencia de los números puede hablaros de las regiones del peso y la medida, pero no puede conduciros a ellas. Porque la visión de un hombre no, presta sus alas a otro hombre.

"Y, así como cada uno de vosotros se halla solo ante el conocimiento de Dios, así debe cada uno de vosotros estar solo en su comprensión de Dios y en su conocimiento de la tierra."


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El Profeta - Khalil Gibrán - La Amistad

viernes, 18 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - El Conocimiento

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - El Dolor





El Conocimiento



Y un hombre dijo, entonces: Háblanos del Conocimiento propio.

Y él respondió:

"Vuestros corazones saben, en silencio, los secretos de los días y las noches.

"Pero vuestros oídos padecen por el sonido del conocimiento de vuestro corazón.

"Querríais saber, en palabras, lo que siempre supísteis en pensamiento;

"Querríais tocar con vuestras manos el cuerpo desnudo de vuestros sueños.

"Y es bueno que lo hicierais.

"El manantial escondido de vuestra alma necesita brotar y correr murmurando hacia el mar;

"Y el tesoro de vuestros infinitos arcanos sería revelado a vuestros ojos.

"Pero no pongáis balanzas para pesar vuestro tesoro desconocido.

"Y no registréis los arcanos de vuestro conocimiento con palos ni sondas.

"Porque el yo es un mar inconmensurable.

"No digáis: "He hallado la verdad" sino más bien. "He hallado una verdad".

"No digáis: "He encontrado el alma caminando en mi senda." Porque el alma camina sobre todas las sendas. El alma no camina en línea recta, ni crece como un bambú. El alma se despliega como un loto de innumerables pétalos."

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El Profeta - Khalil Gibrán - El Enseñar

jueves, 17 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - El Dolor

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - La Razón y la Pasión


El Dolor


Y una mujer pidió: Háblanos del Dolor.

Y él dijo:

"Vuestro dolor es la ruptura de la celda que encierra vuestra comprensión.

"Así como la semilla de la fruta debe romperse para que su corazón se muestre al sol, así debéis vosotros conocer el dolor.

"Y, si pudiérais mantener vuestro corazón maravillado ante los diarios milagros de la vida, vuestro dolor no os pareciera menos prodigioso que vuestra alegría.

"Y aceptaríais las estaciones de vuestro corazón así como habéis aceptado siempre las estaciones que pasan sobre vuestros campos.

"Y esperaríais con serenidad a través de los inviernos de vuestra pena.

"Mucho de vuestro dolor es elegido por vosotros mismos. Es la porción amarga con la que el médico que hay dentro de vosotros cura vuestro ser enfermo.

"Por tanto, confiad en el médico, y bebed el remedio en silencio y tranquilidad;

"Porque su mano, aunque dura y pesada, guiada está por la tierna mano del Invisible.

"Y el vaso con que brinda, aunque queme vuestros labios, ha sido moldeado de la arcilla que el Alfarero ha humedecido con sus propias lágrimas sagradas."


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El Profeta - Khalil Gibrán - El Conocimiento

miércoles, 16 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - La Razón y la Pasión

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - La Libertad



La Razón y la Pasión


Y la sacerdotisa habló de nuevo: Háblanos de la Razón y la Pasión.

Y él respondió, diciendo:

"Vuestra alma es, a veces, un campo de batalla sobre el que vuestra razón y vuestro juicio combaten contra vuestra pasión y vuestro apetito.

"Desearía poder ser el pacificador de vuestra alma y cambiar la discordia y la rivalidad de vuestros elementos en unidad y melodía. Pero, ¿cómo lo haré a menos que vosotros mismos seáis también los pacificadores, no, los amigos, de todos vuestros elementos?

"Vuestra razón y vuestra pasión son el timón y las velas de vuestra alma viajera.

"Si vuestras velas o vuestro timón se rompieran, no podríais más que agitaros e ir a la deriva o permanecer inmóviles en medio del mar. Porque la razón, gobernando sola, es una fuerza limitadora y la pasión, desgobernada, es una llama que se quema hasta su propia destrucción.

"Por, lo tanto, haced que vuestra alma exalte a vuestra razón a la altura de la pasión, para que cante.

"Y dirigid vuestra pasión con el razonamiento, para que ella pueda vivir a través de su diaria resurrección y, como el ave fénix, se eleve de sus propias cenizas.

"Desearía que consideráseis vuestro propio juicio y vuestro apetito como dos queridos huéspedes.

"No honraríais, con seguridad, a uno más que al otro; porque quien es más atento con uno de ellos pierde el amor y la fe de ambos.

"Entre las colinas, cuando os sentéis a la sombra fresca de los álamos, compartiendo la paz y la serenidad de los campos y praderas distantes, dejad que vuestro corazón diga en silencio: Dios descansa en la razón.

"Y, cuando llegue la tormenta y el viento poderoso sacuda el bosque y los truenos y relámpagos proclamen la majestad del cielo, dejad a vuestro corazón decir sobrecogido: Dios se mueve en la pasión.

"Y, ya que sois un soplo en la esfera de Dios y una hoja en el bosque de Dios, deberíais descansar en la razón y moveros en la pasión."



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El Profeta - Khalil Gibrán - El Dolor

martes, 15 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - La Libertad

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - Las leyes



La Libertad


Y un orador dijo: Háblanos de la Libertad.

Y él respondió:

"A las puertas de la ciudad y a la lumbre de vuestro hogar yo os he visto postraros y adorar vuestra propia libertad.

"Así como los esclavos se humillan ante un tirano y lo alaban aun cuando los mata.

"¡Ay! En el jardín del templo y a la sombra de la ciudadela he visto a los más libres de vosotros usar su libertad como un yugo y un dogal.

"Y mi corazón sangró en mi pecho porque sólo podéis ser libres cuando aún el deseo de perseguir la libertad sea un arnés para vosotros y cuando dejéis de hablar de la libertad como una meta y una realización.

"Seréis, en verdad, libres, no cuando vuestros días estén libres de cuidado ni vuestras noches de necesidad y pena. Sino, más bien, cuando esas cosas rodeen vuestra vida y, sin embargo, os elevéis sobre ellas desnudos y sin ataduras. Y, ¿cómo os elevaréis más allá de vuestros días y vuestras noches a menos que rompáis las cadenas que, en el amanecer de vuestro entendimiento, atasteis alrededor de vuestro mediodía?

"En verdad, eso que llamáis libertad es la más fuerte de esas cadenas, a pesar de que sus eslabones brillen al sol y deslumbren vuestros ojos.

"¿Y qué sino fragmentos de vuestro propio yo desecharéis para poder ser libres?

"Si es una ley injusta la que deseáis abolir, esa ley fue escrita con vuestra propia mano sobre vuestra propia frente.

"No podéis borrarla quemando vuestros Códigos ni lavando la frente de vuestros jueces, aunque vaciéis el mar sobre ella.

"Y, si es un déspota el que queréis destronar, ved primero que su trono, erigido dentro de vosotros, sea destruido.

"Porque, ¿cómo puede un tirano mandar a los libres y a los dignos sino a través de una tiranía en su propia libertad y una vergüenza en su propio orgullo?

"Y si es una pena lo que queréis desechar, esa pena fue escogida por vosotros más que impuesta a vosotros.

"Y si es un miedo el que queréis disipar, la sede de ese miedo está en vuestro corazón y no en la mano del ser temido, En verdad, todas las cosas se mueven en vosotros como luces y sombras apareadas.

"Y, cuando la sombra se desvanece y no existe más, la luz que queda se convierte en sombra en otra luz.

"Y, así, vuestra libertad, cuando pierde sus grillos, se convierte ella misma en el grillo de una libertad mayor.



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El Profeta - Khalil Gibrán - La Razón y la Pasión

lunes, 14 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - Las leyes

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - El Crimen y el Castigo



Las Leyes


Dijo, entonces, un abogado. Pero, ¿qué nos decís de nuestras Leyes, maestro?

Y él respondió:

"Os deleitáis dictando leyes.

"Y, no obstante, gozáis más violándolas.

"Como los niños que juegan a la orilla del océano y levantan, con constancia, torres de arena y, con risas, las destruyen luego.

"Pero, mientras construís vuestras torres, el océano trae más arena a la playa.

"Y, cuando las destruís, el océano ríe con vosotros. En verdad, el océano ríe siempre con el inocente.

"Pero, ¿aquellos para quienes la vida no es un océano y las leyes de los hombres no son castillos de arena, sino para quienes la vida es una roca y la ley un cincel con el que la tallarían a su gusto?

"¿Qué del lisiado que odia a los que danzan?

"¿Qué del buey que ama su yugo y juzga al alce y al ciervo del bosque como descarriados y vagabundos?

"¿Y la vieja serpiente que no puede librarse de su piel y llama a todos los demás desnudos y desvergonzados?

"¿Y de aquél que llegó temprano a la fiesta de bodas y, cuando está cansado y harto, se aleja diciendo que todas las fiestas son inmorales y los concurrentes violadores de la ley?

"¿Qué diré de ellos sino que están también a la luz del sol, pero dando al sol la espalda?

"Ven sólo sus sombras y sus sombras son sus leyes.

"¿Y qué es el sol para ellos, sino algo que produce sombras? ¿Y qué es el reconocer las leyes, sino el encorvarse y rastrear sus sombras sobre la tierra?

"Pero a vosotros, que camináis mirando al sol, ¿qué imágenes dibujadas en la tierra pueden conteneros?

"Y si vosotros viajáis con el viento, ¿qué veleta dirigirá vuestro andar?

"¿Qué ley humana os atará si rompéis vuestro yugo lejos de la puerta de las prisiones de los hombres?

"¿Y quién es el que os llevará a juicio si desgarráis vuestro vestido, pero no lo dejáis en el camino?

"Pueblo de Orfalese, podéis cubrir el tambor y podéis aflojar las cuerdas de la lira, pero ¿quién ordenará a la alondra del cielo que no cante?



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El Profeta - Khalil Gibrán - La Libertad

domingo, 13 de diciembre de 2015

El Profeta - Khalil Gibrán - El Crimen y el Castigo

Viene de El Profeta - Khalil Gibrán - El Comprar y el Vender



El Crimen y el Castigo


Entonces, uno de los jueces de la ciudad se adelantó y dijo: Háblanos del Crimen y el Castigo.

Y él respondió, diciendo:

"Es cuando vuestro espíritu va vagando en el viento, que vosotros, solos y sin guarda, cometéis una falta para con los demás y, por lo tanto, para con vosotros mismos.

"Y, por tal falta cometida, debéis llamar a la puerta del buenaventurado y esperar por un momento.

"Como el océano es vuestro dios personal, no conoce los caminos del topo ni busca los agujeros de la serpiente.

"Pero vuestro dios personal no habita sólo en vuestro ser; mucho en vosotros es aún hombre, y mucho en vosotros no es hombre todavía, sino un pigmeo informe que camina dormido en la niebla, en busca de su propio despertar.

"Y del hombre en vosotros quiero yo hablar ahora.

"Porque es él y no vuestro dios personal ni el pigmeo en la niebla el que conoce el crimen y el castigo del crimen.

"A menudo os he oído hablar de aquel que comete una falta como si no fuera uno de vosotros, sino un extraño y un intruso en vuestro mundo.

"Pero yo os digo que, así como el santo y el justo no pueden elevarse más allá de lo más alto que existe en cada uno de vosotros, así el débil y el malvado no pueden caer más bajo que lo más bajo que está también en vosotros.

"Y, así como una sola hoja no se vuelve amarilla sino con el silencioso conocimiento del árbol todo; así, el que falta no puede hacerlo sin la voluntad oculta de todos vosotros.

"Como una procesión marcháis juntos hacia vuestro dios personal.

"Sois el camino y sois los caminantes.

"Y, cuando uno de vosotros cae, cae para que los que le siguen no tropiecen en la misma piedra.

"¡Ay! Y cae por los que le precedieron, por aquellos que, siendo de paso más rápido y seguro, no removieron, sin embargo, la piedra del camino.

"Y esto aún, aunque las palabras pesen duramente sobre vuestros corazones: El asesinado no es irresponsable de su propia muerte. Y el robado no es libre de culpa al ser robado. El justo no es inocente de los hechos del malvado. Y el de las manos blancas no está limpio de lo que el Felón hace.

"Sí; el reo es, muchas veces, la víctima del injuriado. Y, aún más a menudo, el condenado es el que lleva la carga del sin culpa.

"No podéis separar el justo del injusto ni el bueno del malvado.

"Porque ellos se hallan juntos ante la faz del sol, así como el hilo blanco y el negro están tejidos juntos.

"Y, cuando el hilo negro se rompe, el tejedor debe examinar toda la tela y examinar también el telar.

"Si alguno de vosotros trajera a juicio a la mujer infiel, haced que pesen también el corazón de su marido en la balanza y midan su alma con medidas.

"Y haced que aquél que azotaría al ofensor mire en el espíritu del ofendido.

"Y, si alguno de vosotros castigara en nombre de la justicia y descargara el hacha en el árbol malo, haced que mire las raíces.

"Y encontrará, en verdad, las raíces de lo bueno y lo malo, lo fructífero y lo estéril juntos y entrelazados en el silente corazón de la tierra.

"Y, vosotros, jueces, que debéis ser justos,

"¿Qué juicio pronunciaríais sobre aquél que, aunque honesto en la carne, fuera un ladrón en espíritu?

"¿Qué pena impondríais al que destruye la carne y es, él mismo destruido en el espíritu?

"Y ¿cómo juzgaríais a aquel que es, en acción, un opresor y un falso pero que es, sin embargo, también agraviado y ultrajado?

"¿Y cómo castigaríais a aquéllos cuyo remordimiento es ya mayor que su falta?

"¿No es el remordimiento la justicia administrada por la ley misma que desearíais servir?

"Sin embargo, no podréis cargar al inocente de remordimiento, ni librar de él el corazón del culpable.

"Vendrá el remordimiento espontáneamente en la noche para que los hombres se despierten y se contemplen a ellos mismos.

"Y vosotros, que pretendéis entender de justicia, ¿cómo podréis hacerlo si no miráis todos los hechos en la plenitud de la luz?

"Sólo así sabréis que el erecto y el caído no son sino un solo hombre, de pie en el crepúsculo, entre la noche de su yo pigmeo y el día de su dios personal.

"Y que la coronación del templo no es más alta que la piedra más baja de sus cimientos."


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